Nosotros somos Chañarense!!! Nosotros somos Chañarense!!! Nosotros somos Chañarense!!! Nosotros somos Chañarense!!! Nosotros somos Chañarense!!! Nosotros somos Chañarense!!! Nosotros somos Chañarense!!! Nosotros somos Chañarense!!! Nosotros somos Chañarense!!! Nosotros somos Chañarense!!! Nosotros somos Chañarense!!!

Cuando nos pusimos a pensar sobre a quien hacerle la siguiente entrevista por ahí sonó un “¿y a Pichi Sorribas…?”. Y la entrevista se hizo. Desde México Pichi nos cuenta que es de su vida hoy día y como recuerda sus días junto al Merengue.

¿Por que te dicen Pichi? ¿Quien te apodo así?

-A Daniel Sorribas, mi primo, le decían o dicen todavía así, y cuando yo nací el dijo: “este es el nuevo Pichi” y de ahí en adelante me quedo el apodo el cual porto tatuado en mi brazo derecho con mucho orgullo bajo el escudo del Merengue.

- ¿Hace cuánto estas viviendo en México?

- Me vine en el 98 a México, con una selección de Newell’s de Rosario. Después a fines de ese mismo año regrese a Chañar, y el 29 de marzo del 99 llegue nuevamente a México y desde entonces no veo a mi Chañar y Blanco queridos.

¿Que te motivó a ir a vivir allá?

-  Bueno la historia es larguita, pero ahí te va.

Yo como desde pibe estaba jugando en Chañarense. Ya estaba en la Primera División defendiendo al Merengue de mi vida, en el año 97 perdimos la final contra Centenario después de una gran campaña y un equipo muy unido y sólido dirigido por Hermes “el Búho” Díaz. Después de ese año, me fui a Rosario a Newell’s, antes de eso pase por pruebas en Boca y Ferro sin mucha suerte, la única ilusión pequeña fue que en Boca me hicieron volver a ir varias veces pero sin nada sobresaliente.

Cuando estuve en Newell’s armaron un equipo para que se preparara para un viaje a México a la Copa Monterrey (Nuevo León) y, después de la preparación llevada a cabo por el mono Oberti, salimos y volamos a una nueva aventura futbolistica.

Estuvimos primero en la provincia de Tamaulipas donde radico ahora (para ser precisos en la capital Ciudad Victoria), despues de una semana jugando ahí pasamos a la copa en Monterrey. Terminó la copa y después de quedar en tres lugares jugamos un partido amistoso contra Rayados de Monterrey de segunda división. Ahí me vieron jugar unos técnicos que estaban buscando jugadores para un equipo de segunda división que estaban armando para la provincia de Cuahuila, la cuidad de nombre Monclova. Eso fue en el 98, y ellos me contactaron y me dijeron que les gustaría que defendiera los colores de su equipo y yo les dije que si, y me dijeron que me regrese a Argentina con el equipo y que ellos me mandaban dinero para el pasaje y todo para llegar hasta Monclova. Así  que eso fue lo que sucedió, regrese a Argentina con Newell’s y después de un tire y afloje con la directiva de Chañarense en cuanto al pase porque decían que a lo mejor si volvía me podía ir a jugar a otro club (cosa que desde ya es una estupidez porque nací merengue y así moriré). Lo bueno es que la gente pasa y hasta se olvida pero el club, la esencia, el amor al mismo y la institución en si, no desaparecen ni te fallan porque es un pacto aun mayor que el de sangre porque no hay convenio firmado ni nada, solo palabra y sentimiento de hombre y desde ya mucho respeto y amor. Para no salirme del tema, regreso a contarles, ya viajé a México con el pase en la mano y me uní al equipo de Monclova.

Terminó el torneo de segunda y el equipo de Monclova se paso a la ciudad de Matamoros (Tamaulipas). Luego de estar de vacaciones en Chañar desde diciembre del 98 a finales de marzo del 99, viaje a México a la cuidad de Matamoros.

En el mes de agosto termino el torneo y de ahí, tras recibir una llamada de un representante futbolístico me dirigí a la ciudad de Querétaro en la provincia de Querétaro, ahí  estuve jugando y entrenando con Gallos Blancos de primera división “A” (algo así como la “B” de Argentina). Ahí mi representante estaba en tratados con el equipo Diablos Rojos de Toluca de primera “A” mexicana. Luego de una reunión con él y tras entrarme que en un mes viajaría con él a Toluca para cerrar la negociación del pase a Toluca. Ya se acercaba la fecha y mi representante me comento que iba a ir a un partido en la cuidad de Celaya a media hora de viaje de Querétaro. Para entonces ya era el mes de octubre y ¿cual fue mi sorpresa y jugada del destino? Recibo una llamada telefónica dándome la noticia de que mi representante había sufrido un accidente en la carretera viajando a Celaya ( Guanajuato) y que en el mismo falleció —que en paz descanse—, lo cual a mi me dejó en el limbo la noticia, no solo por la relación de amistad que llevaba con él, sino en lo futbolístico quede literalmente huérfano porque el contrato con Toluca no estaba cerrado.

Yo seguí entrenando con el equipo de Querétaro y tras ver que lo de Toluca ya era historia decidí hablar con los directivos de Querétaro para decirles que me gustaría quedarme a jugar con ellos. Me comentaron que les parecía muy bien y que todo iba a depender del técnico. Hable con él y el me dijo que hasta el momento no había problema, que lo esperara porque iban a traerle un argentino que jugaba de mediocampista y como yo era defensa y el necesitaba un medio me dijo que dependía de como juegue ese chico. Así que me quede en espera hasta el día de que el chico jugó. La rompió. Hizo lo que quiso. Un jugadorzazo el pibe, metio dos goles, hizo mover toda la media y esta de mas decir que PICHI estaba fuera de planes para el equipo, así que me dijeron que podía seguir practicando con ellos para no perder ritmo pero no jugar oficialmente, entonces ahí estuve en Querétaro viviendo hasta que recibí una llamada de mi ex técnico de Monclova que me estaba buscando y me dijo que estaba en un equipo en Reynosa (Tamaulipas) lugar donde radico actualmente y me dijo que necesitaba un defensor y que por eso me contactaba que si quería ir a jugar con ellos, lo  único que me comento y me puso en claro es que era una Tercera división, lo  cual era retroceder muchísimo en lo que había logrado pero de nada me servia estar entrenando en primera “A” si no jugaba. Entonces le dije que si y me fui para Reynosa. Corría el mes de noviembre y llegue a Reynosa a jugar con el equipo.

Ya en el mes de agosto del año 2000 el torneo termino y yo ya estaba de novio con mi ahora esposa Teresa y tras la venta del equipo de Reynosa, allí me quede y decidí hacer un cambio en mi vida,. Decidí quedarme a hacer mi vida con ella y ya estar un poco mas tranquilo en cuanto a viajes y situaciones de pruebas etc. Me case el 18 de noviembre del 2000.

Hoy en día después de casi ocho años de matrimonio con mi esposa y una niña hermosa de 4 años, que la llame Argentina Janet, vivo felizmente con mi familia saliendo adelante todos los días tomados de la mano de Dios quien es el que nos da o nos quita pero siempre con amor y para bien.

Esa es mi historia y la familia que forme son el motivo para radicar en México y no regresar Argentina. Pero solo Dios sabe que tiene preparado para nosotros. Dicen que si querés hacer reír a Dios, tenés que contarle tus planes, y se va ha reír porque el único que maneja nuestros planes es el, uno propone y Dios dispone.

¿Como se siente a la distancia el amor por el club?

- Es algo terrible, algo por lo cual muchas veces llore, soñé y sufrí. Es muy diferente el amor del club al de la familia en cuanto a que, por supuesto la familia tanto de sangre como la que uno forma al momento de casarse, esta antes que nada, incluso antes que la vida de uno mimo, Pero mi familia de sangre de Chañar, como mi esposa y mi hija las cuales amo total y absolutamente, siempre uno la tiene lógico mas la de sangre que la que uno forma, depende mucho de la comunicación pero la de sangre es de sangre y a pesar de tus errores o equivocaciones esta con vos, como vos estas con ellos, no hay condición alguna, es amor del amor, amor natural, ese no desaparece por una pelea idiota o algún desacuerdo, y si lo hace, si se extingue ese amor, entonces que tipo de familia es, es amor fingido, amor estúpido, es mas ni siquiera es amor. A lo que voy para que me entiendas es que cuando yo me vine de Chañar, y necesitaba sentir cerca mío a mi familia, como siempre la tuve puedo agarrar el teléfono el internet o lo que sea y los contacto, y los escucho, me aconsejan, etc. pero cuando uno extraña al merengue y necesita sentir el calor y la vibra de emoción del Blanco, no puede llamar al Merengue y escuchar su voz, su respiración, por eso es algo terrible, porque uno se tiene que conformar no se, con agarrar el banderín, la remera, y de una u otra forma volar. Lo bueno para todos los merengues nostálgicos que por ahí necesitamos un poco de amor de hermandad merengue, tenemos la pagina del Merengue que es una gran caricia y abrazo apapachador de blancura sanguínea y tranquilizadora.

¿Te dejó muchos amigos el futbol?

- Muchísimos, por  el futbol y gracias a el conozco mucha gente no solo futbolistas sino también fuera de lo que es el futbol. Por decir el futbol me trajo a México y me dio muchos amigos sin ofender a todos y muchos de los que tenia y tengo en chañar, pero no solo eso, el futbol también me dio una esposa y una hija que amo con toda mi vida por supuesto el futbol y dios que el esta antes que nada en este mundo.

Una anécdota relacionada al club que recuerdes…

- Tengo varias… Una vez cuando era chico yo atajaba y en una practica. No se si era el técnico “Cachi” Siuti o el Caco Amauli. Viene Germán Fassardi (”Fafa”) con la pelota y este loco pateaba como burro, tenia una zurda terrible y desbordo por izquierda y pateo al arco donde estaba yo. La pelota paso por un lado del ángulo derecho de mi arco que eran los de caños blancos medianos y ya era de noche era en la cancha vieja y como reboto la pelota en el tejido de la parte de arriba donde estaba enganchado el arco agarre la pelota y saque rápido y en lo que saque veo que todos se me quedan viendo y me miran fijo y me dicen “cuidado Pichi, cuidado”, entoncen yo agarre y empecé a caminar para el centro de la cancha pero nunca me di vuelta y por ahí sentí un golpe en la nuca y quede tirado, acostado con el arco encima mío, se había desprendido el aro y se me cayo encima.

Otro es que siempre que jugábamos Chañarense y Federación en las categorías chicas, siempre Danilo Gerlo y yo terminábamos peleados. Era rivalidad absoluta. Partido que había, partido que nos veíamos la cara, hasta que una vez el destino, en un torneo en Corral de Bustos y en una selección zonal que se armo y que jugamos con Boca, River, etc., nos toco jugar juntos, y los dos defender al Merengue. Cuando me dijeron que venia este loco y que iba jugar con nosotros, me quería morir, pero como era el Merengue y por el Blanco todo, cuando llego lo salude y le dije “acá estamos todos y todos para el mismo lado” y ahí empezó una linda amistad. Después cuando estuve en Newell’s el destino nos unió y estuvimos juntos jugando ahí también. Lo recuerdo mucho al loco y me ayudo bastante en Newell’s si lo ven me lo saludan mucho.

Una ves salimos de una practica y íbamos todos en bici con el “Chivo” Mangiaterra, creo que el “Negro” Rodríguez, Sebastian, el hermano del Chivo y no me acuerdo quien mas, creo que el “Lito” Mangiaterra y en eso el Chivo que traía un palo en la mano lo tiro y el palo se paro en su eje dio un giro y cayo, pero a la hora de caer se metió en la rueda de mi bici, asi que volé y quede tirado en la reja de la esquina de Chañarense, y bueno ,fue un reír y reír terrible.

¿Que es para vos Chañarense?

- Yo creo que la pregunta correcta es “que NO es para vos Chañarense”, porque el Blanco es mi vida. Es todo, es Chañar. En mi familia no somos mi papa, mi mama y mis dos hermanas, somos seis el Merengue es el hermano que nunca tuve, es con el que jugué desde niño, es el hermano mayor que me guió, es el que me defendió y me dio armas para defenderme en las peleas, todo esto sin ofender a nadie y sin que nadie se sienta agraviado, porque mucha gente fue y es parte de mi vida y me ayudo a ser lo que hoy soy, pero el Blanco es esa esencia que te lleva guiándote como bebe cuando vas empezando a caminar y te querés caer hay esa alma protectora de madre y padre que evita que te caigas y te da ese empujoncito para que sigas adelante.

Doy gracias a dios por mi familia, por la hermosa familia que forme y por ser merengue a muerte.

El Blanco es como mi brazo, mis  piernas, mis  ojos, el  Blanco es… el blanco. Que mas querés…